A punto de publicarse la nueva Oferta de Empleo Público, prevista como una de las que más plazas presenta de la historia, muchas personas se hacen esta pregunta que hoy tratamos de responder.
La Oferta de Empleo Público (OEP) de 2023 se prevé como una de las más interesantes de la historia por el gran número de plazas que van a salir por el turno libre. Por si acabas de llegar al mundo de las oposiciones, Te aclaramos que “el turno libre” es aquel por el que se presentan los que no trabajan todavía para ninguna Administración, mientras que “la promoción interna”, está concebida para que los que ya tienen aprobada su oposición, asciendan.
Aclarados los términos iniciales, vamos a tratar de despejarte todas las dudas sobre si merece o no la pena ser funcionario en España hablando hoy de todo lo menos positivo de ser funcionario de carrera, ya que en otro artículo nos dedicamos exclusivamente a ver los aspectos positivos.
Forma de acceso
La temida oposición: se trata de un conjunto de ejercicios que una persona tiene que superar para poder acceder a una plaza y, por tanto, ser funcionario de carrera.
Las pruebas varían muchísimo en función del Cuerpo al que se aspire: C2; C1; A2 o A1.
C2: Los cuerpos de funcionarios que se incluyen dentro de la denominación C2, son aquellos cuyo título de acceso es la Educación Secundaria Obligatoria. En este caso, el ejercicio suele ser único, es decir, con un examen, normalmente tipo test, se supera el proceso. El temario suele oscilar entre los 12 y los 20 temas, en función de la especialidad.
La problemática la encontramos en el altísimo detalle en la memorización de dichos temas y en la altísima competencia. A estas pruebas se presentan miles de personas.
C1: Los cuerpos de funcionarios que se incluyen dentro de la denominación C1, son aquellos cuyo título de acceso es Bachillerato o equivalente. En este caso son dos los ejercicios a superar, normalmente un teórico y uno práctico, versando este último sobre cuestiones de ofimática. El temario suele oscilar entre los 20 y los 30 temas, en función del tipo de oposición.
Aquí el problema se encuentra, como en el anterior, en el alto detalle en la memorización y en la alta competencia. Igualmente, a estas pruebas se presentan miles de personas.
A2: Para el acceso a este tipo de cuerpos se requiere título de Grado o Licenciado. Normalmente los ejercicios a superar son tres, aunque últimamente las administraciones están concentrándolos en dos… pero que no te engañen; siguen siendo tres. Un test, un ejercicio de desarrollo de temario y un caso práctico son las pruebas habituales. El temario oscila entre 45 y 70 temas.
Aunque a estas oposiciones se presenta un menor número de personas, es cierto que en muchas ocasiones se superan los diez mil aspirantes por lo que los A2 tienen que estudiar también utilizando toda su capacidad memorística, a pesar de que en el caso práctico puedan demostrar alguna habilidad más.
A1: Aquí entran los denominados cuerpos de funcionarios superiores. Se requiere título de Licenciado o Grado y los aspirantes tienen que superar entre tres ejercicios y cinco. Dentro de estos cuerpos A1 hay algunos que por su especificidad presentan, además, ejercicios orales, en los que el aspirante tiene que estar una hora exponiendo temas de memoria ante un tribunal de oposiciones: Carrera diplomática; notarías; judicaturas; CSACE… En cambio, otros, a pesar de ser A1 no requieren de esta parte oral, aunque en casi todos los de la Administración General del Estado, sí se exige.
Además, normalmente se requiere prueba de idiomas.
En estos creo que no hace falta una explicación de la dificultad ya que, aunque son cuerpos a los que se presentan muy pocos aspirantes, los orales son muy complicados y además, en muchos casos las administraciones dejan plazas sin cubrir sin ningún problema, si creen que no hay suficientes opositores con el nivel adecuado.
Tiempo de estudio
Como se habrá ya imaginado el lector, la memorización de temas requiere de tiempo. Alguno llevará años sin estudiar, por lo que tendrá que poner a punto su sistema mental y otro acabará de terminar algún curso y esto le dará cierta ventaja.
Pero, de cualquier manera, le puedo asegurar que memorizar lleva tiempo: estamos hablando de temas puramente jurídicos, como la Constitución Española, con sus 169 artículos, de memoria; como las normas de Derecho Administrativo que tan bien saben en Administrativando Abogados; o, cuestiones del ámbito Civil o el Penal. El temario varía según el cuerpo, pero si podemos adelantar que es eminentemente jurídico.
Resulta evidente que, a mayor número de temas, mayor tiempo es necesario para memorizar. Cada persona es un mundo y hay algunos que cogen muy rápido el ritmo, pero se ha de hacer un ejercicio de planificación para luego no llevarse sorpresas en este aspecto.
Número de plazas
Otro de los aspectos a valorar para saber si tratar de hacerse funcionario de carrera en España, es el número de plazas vacantes que se ofertan. Esto lo determina la OEP, de la que ya hemos hablado, que es un sistema de previsión de puestos libres en la AGE, Ministerio de Justicia y algunas entidades adscritas. De todas formas, cada Comunidad Autónoma y cada Entidad Local, publican sus ofertas, ahora bien, esto hay que desarrollarlo un poco.
El Estado, la administración central, sí prevé cada año un número de plazas; es por ello que la mayoría de opositores se centran en el contenido de la OEP para determinarse a ser funcionario ya que, si suspenden, tienen asegurado que el próximo año volverán a salir plazas del cuerpo para el que están estudiando. Es cierto que el número de plazas puede variar pero hay ciertas previsiones.
En cambio, en el resto de Administraciones, un aspirante no sabe cuándo van a convocar, ya que no es periódico y anual: se realiza en función de las necesidades. Además, puede que un año salgan muchas plazas para un cuerpo y hasta dentro de otros diez años no salgan para ese. Básicamente, podemos decir que sí sacan ofertas de empleo público todos los años pero que normalmente no son para los mismos cuerpos.
Gasto en la preparación
No podemos olvidarnos de que preparar el acceso al funcionariado requiere de una inversión económica que oscila entre los 60 euros para los cuerpos de C2 a los 250 euros para los cuerpos superiores, mensuales. Si además hay que preparar algún ejercicio práctico o idiomas, esto sube el montante.
Además, hay personas que optan por no trabajar para sacar mayor provecho al tiempo de oposición por lo que habrá que prever la falta de un ingreso y las consecuencias personales de salir del mercado laboral para opositar.
Superada la oposición
Si todos los factores anteriores no le afectan y consigue alcanzar su plaza, a pesar de las ratios y de la falta de convocatorias, la alegría será inmensa. Ahora bien, debe tener presente que el sueldo nunca será al de una empresa privada, independientemente de que se encuentre en los puestos de responsabilidad; se encontrará limitado en su día a día por la “burocracia” o procedimiento administrativo, esto es, el conjunto de normas diseñadas para que todos los funcionarios de España trabajen igual y el ciudadano tenga seguridad jurídica; falta de innovación y digitalización en su desempeño profesional, que a veces se refleja en desmotivación; y mismo sueldo que su compañero, haga usted el doble o la mitad que él.
Al final, podemos decir que tomar la decisión de hacerse funcionario de carrera, merece la pena si se está con las condiciones personales adecuadas ya que es una opción basada en circunstancias individuales y factores externos que afectan a cada posible aspirante.


