SECTORES REGULADOS

La función reguladora consiste en una actividad de supervisión, seguimiento y control sobre determinados sectores económicos que se consideran estratégicos o, al menos, de gran importancia para la sociedad y que por ello requieran asegurar la garantía de unos niveles o estándares mínimos de accesibilidad, calidad y precio en beneficio de los ciudadanos.

Dicha finalidad, se encomienda por parte del Estado a órganos independientes, que se denominan “organismos reguladores” investidos de potestades y facultades extraordinarias, aunque también podría conferirse la función supervisora a órganos administrativos integrados en la estructura jerárquica de la propia Administración.

Entre otros sectores regulados, conviene traer a colación los que siguen:

  • Telecomunicaciones.
  • Transportes: terrestres, aéreos y marítimos.
  • Comunicaciones postales.
  • Sector farmacéutico.
  • Juego.
  • Energía.
  • Banca – regulación financiera.
  • Servicios funerarios.

En todos y cada uno de los procedimientos administrativos relacionados con dichos sectores regulados, es posible llevar a cabo un asesoramiento jurídico integral tanto en fase consultiva, como desplegando la oportuna defensa ya sea en vía administrativa ya sea en fase contencioso – administrativa.