Oct 10

¿Cómo justificar una oferta temeraria en una licitación pública?

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¿Cómo justificar una oferta temeraria en una licitación pública?

Como es sabido por los abogados especialistas en derecho administrativo y en contencioso – administrativo, el licitador que es requerido para que justifique su oferta temeraria, tiene que motivar de forma detallada que, pese al ahorro de dicha oferta, está en condiciones de ejecutar el contrato en los términos expresamente recogidos tanto en el Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares como en el Pliego de Prescripciones Técnicas  en cuestión.

En el supuesto de que la justificación no sea detallada, el licitador podrá verse excluido de la licitación, en cuyo caso podrá interponer los recursos oportunos (recursos administrativos, recurso especial en materia de contratación o recurso contencioso – administrativo).

Sobre este particular, nos ilustra, entre otras muchas, la Resolución nº 188/2018 del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, recaída en el recurso nº 9/2018, en la que se establece expresamente lo que sigue:

“En este contexto, la justificación del licitador temerario debe concretar, con el debido detalle, los términos económicos y técnicos de la misma, en aras a demostrar de modo satisfactorio que, pese al ahorro que entraña su oferta, ésta no pone en peligro la futura ejecución del contrato con arreglo a la oferta aceptada y en los propios términos de la misma. Ello exige demostrar que, gracias a las especiales soluciones técnicas, a las condiciones especialmente favorables de que disponga para ejecutar las prestaciones del contrato, a la originalidad de la forma de ejecución de las mismas que se proponga aplicar o a la posible obtención de ayudas, el licitador está en condiciones de asumir, al precio ofertado, las obligaciones contractuales que se propone asumir, con pleno respeto de las disposiciones relativas a la protección del medio ambiente y de las condiciones de trabajo vigentes en el lugar en que deba realizarse la prestación, todo lo cual en aras a demostrar que su oferta, pese a ser sensiblemente más baja que la de los demás licitadores, permite la futura viabilidad técnica y económica del contrato. En el presente supuesto, la justificación del ahorro estimado por la entidad reclamante se basa fundamentalmente en su experiencia previa como entidad aseguradora en otros contratos semejantes al presente, y en la titularidad de dos centros sanitarios en la provincia de Huelva.

El órgano de contratación, en el informe emitido al efecto, explica cómo las condiciones favorables expuestas por la reclamante están relacionadas con su solvencia, y no justifican suficientemente la baja desproporcionada en que incurre su oferta”.

En el mismo sentido, Resolución nº 108/2015, del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales:

“En conclusión, por tanto, ante la evidente desproporción de la oferta y la insuficiente justificación de la misma, está fundada su exclusión y el recurso debe desestimarse”.

No obstante lo anterior, el hecho de que la justificación deba de ser detallada no exige que se proceda al desglose de la oferta económica, ni a una acreditación exhaustiva de los distintos componentes de la misma.

Como muestra de este posicionamiento, conviene traer a colación la Resolución 149/2016, de 19 de febrero TACRC en la que se expone que:

“El procedimiento contradictorio para la justificación de las ofertas en baja anormal o desproporcionada debe estar dirigido exclusivamente a despejar las posibles dudas sobre la viabilidad de la oferta, sin que sea necesario que por parte del licitador se proceda al desglose de la oferta económica, ni a una acreditación exhaustiva de los distintos componentes de la misma. Sino que basta con que ofrezca al órgano de contratación argumentos que permitan explicar la viabilidad v seriedad de la oferta”.

Asimismo y en idéntica dirección, Resolución 517/2016, que expone:

“No se trata de justificar exhaustivamente la oferta desproporcionada. Sino de proveer de argumentos que permitan al órgano de contratación llegar a la convicción de que se puede llevar a cabo (Resoluciones nº 26912015, de 22 de mayo, nº 46512015, de 23 de marzo de 2015, nº 29012016, de 22 de abril de 2016, nº 42512016, de 10 de junio de 2016, entre otras”.

Igualmente, la Resolución nº 379/2014 del TACRC, reseña que: “Las normas sobre temeridad no imponen de manera absoluta la necesidad de valorar la congruencia económica de la oferta en sí misma, sino si es viable que la empresa licitadora la ejecute. En este punto cobran especial importancia las condiciones de la propia empresa licitadora”.

Por último, como contrapartida, conviene significar, que al órgano de contratación, se le exige menor grado de detalle tanto a la hora de motivar la exclusión del licitador al no considerar suficientemente justificada su oferta, como a la hora de considerar que la justificación vertida por aquél resulta ser suficiente. Todo ello, en base a la discrecionalidad técnica sobre la que está investido tanto el órgano de contratación como los técnicos que le asisten.

En este sentido, Resolución 137/2019, de 30 de abril de 2019, del TARC de la Junta de Andalucía, recaída en el recurso 419/2018:

“Así las cosas, este Tribunal estima que la motivación de la aceptación de la oferta económica que ofrece el órgano de contratación, aun cuando resulta escueta y su análisis se centra en la exposición de un supuesto concreto para demostrar la viabilidad de los precios ofertados olvidándose del análisis pormenorizado de los puntos sostenidos por la licitadora en su documentación justificativa de su oferta, se encuentra dentro de lo razonable y proporcionado y que no adolece de arbitrariedad o discriminación que justifique su revisión, únicos extremos que, fuera de las normas de competencia y procedimiento, puede controlar este Tribunal por mor del respeto al principio de discrecionalidad técnica”.